Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 19 junio 2013

Publicado en Wadi As en su edición del 14 de junio de 2013

 

Gazpacho_Cazuela_Barro

 

Desde chiquitilla la cocina me ha merecido mucho respeto. Me sigue dando vértigo pasar del dicho al hecho, traducir la receta leída/oída/heredada en algo digno de ser llevado a la boca. Y me ocurre porque desde mu chiquitilla aprendí de mi madre y mi abuela que elaborar hasta el más sencillo plato precisa de la más exclusiva dedicación, que no vale cualquier cosa, que todo tiene su manera de proceder, lo cual arranca siempre con el lavado de manos -hábito higiénico a la vez que bello símbolo, especie de preámbulo purificador necesario para no mancillar el producto final-, a lo cual le sigue el de los ingredientes, pelarlos, cortarlos, pesarlos, mezclar estos con aquellos y añadir luego otros, poner a cocer esto y luego aquello, sin olvidar el tiempo en el que debe llevarse a cabo esto, eso, aquello. La prueba de sal, la prueba de fuego.

 

Lentejas

 

También entre fogones he presenciado auténticos derroches de creatividad: he visto hacer magia partiendo de los más modestos elementos. ¿Cómo con un puñado de lentejas, unas papas, unas habichuelillas, tomate, ajo, un chorreón de aceite y poco más se puede hacer un potaje tan exquisito? He tenido la suerte de degustar comidas no sólo agradables al paladar, sino que además eran buenas para el cuerpo. Porque resulta que ahora los nutricionistas de medio mundo han llegado a la conclusión de que los guisos de cuchara bajos en grasas con su trocico de pan y su frutica correspondientes, en definitiva, la dieta confeccionada en la cocina de nuestras madres, es la clave para combatir la obesidad que padece un alto porcentaje de la población y cada vez más críos.

 

 

pipirrana

 

 

Para mi sorpresa leo que España -teóricamente paradigma del saber comer-  se sitúa desde un tiempo a esta parte por delante de EE.UU -supuestamente representantes de lo contrario- en cuanto a niños con sobrepeso, con unas cifras que triplican las registradas hace 30 años. Por mucho que el mundo moderno haya impuesto sus locos horarios laborales, por muy complicado que resulte encajarlos en la vida familiar, por muy tentadores que sean los anuncios de bollería hipermegacalórica que nuestros niños engullen en las muchas horicas que se pasan pegados al televisor o al mando de la videoconsola y que, dicho sea de paso, los mantiene tristemente alejados de las placetas, por muchas excusas que añadamos no hay excusa que valga para no frenar el asunto.

 

 

pescado en salsa

 

En concreto los que vivís “allí-bajos” tenéis a vuestro alcance “productos diez” y, por tanto, mayores facilidades de hacer que vuestros hijos conozcan las bondades de esa dieta mediterránea que por aquí los médicos recetan a sus pacientes; “allí-bajos” se vende un pescado de primera, la calidad de las carnes es excelente, al igual que la de la huerta. Toca recuperar el recetario tradicional y la manera tradicional de ejecutarlo, primero por la salud, pero segundo porque ya nos vale tener tan malos resultados en el manduque, justo pa algo que hay de lo que podemos fardar. Anda que…

 

 

Anuncios

Read Full Post »

Publicado en Wadi As en su edición del 7 de junio de 2013

 

Cuando uno desea mucho, muchísimo que algo llegue, ocurre que, cuando llega, la alegría se desborda por doquier. Llenos de gozo hemos recibido en Berlín el calorcito y el anhelado cambio de estación que hasta el momento el cuerpo no había podido sentir como tal: a un invierno duro y oscuro le ha sucedido una primavera también fresca y bastante nublada que nos ha tenido hasta hace dos telediarios con abrigos y paraguas, pero por fin parece que vamos a poder celebrar la concatenación de días de cielos rasos mañana y tarde con temperaturas suaves, lo cual no festejábamos desde hacía mucho, muchísimo. Tampoco por ahí abajo, en el sur, en Guadix la cosa ha estado mu católica y la primavera ha sido un tanto loca, pero con to y con eso no me podéis negar la claridad de la que disfrutáis da igual el mes en el que se esté.

 

Guadix

 

Disponer de esos cielos azules de escándalo es de privilegiados. Debéis sentiros como tales. No sabéis hasta qué punto la poca exposición al Astro Rey afecta a los cuerpos, dejándolos pálidos, debiluchos. Sí, quizás sea la poca luz solar en otoño e invierno y la falta de claridad en general en estas latitudes lo que peor llevo en este destierro de los sentidos de mi vida en Alemania. Al final uno va saliendo adelante en todo lo demás, pero la adaptación al medio se pone cuesta arriba cuando el medio es tan radicalmente adverso en sus valores climatológicos. Porque uno se hace a las comidas distintas, a los nuevos horarios, a la distancia emocional en el trato diario, a las maneras cuadriculadas de proceder incluso en los contextos más distendidos, pero a lo de salir por la puerta y que todos los santicos días haya el mismo percal encapotao y fresco no hay guapo que se acostumbre. Es como un cartel que te recuerda que aquí uno sigue y seguirá siendo un bicho raro. Imposible enraizarse, arraigarse, al menos para quien, como a mí me sucede, nació y se crió en tierras bendecidas por el sol, como son las de la comarca accitana.

 

Uno se olvida de valorar las cosas cuando las tiene a mano y por ello os emplazo a reparar en eso que tenéis ahí arriba y a estimarlo como merece y a reconocer lo decisivo que es; os hace ser de una forma determinada, con unos hábitos muy concretos que no serían los mismos en otras circunstancias. Os animo también a poner en valor lo que tenéis al lado y sirve de apoyo cuando uno cae, de pañuelo cuando uno llora, de sustento cuando hay hambre y necesidad. La familia es tan añorada en el extranjero como ese sol que calienta e ilumina, pues también ilumina y calienta y reconforta. Es incuestionable la eficacia sanadora de un abrazo hermano dado a tiempo o de un café-tertulia en la mesa camilla del pueblo. Así sí se entra calor y de ese sol espero también poder beneficiarme después de esta larguísima ausencia invernal.

 

Read Full Post »