Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘nazis’

Estamos tan llenos de cosas, tan rodeados de miles de millones de cosas, que cuando algo falta  nos pilla con el pie cambiado. Nos choca  lo vacío, lo desnudo, lo sencillo. El silencio daña nuestros oídos; la ausencia, nuestra alma… quizás porque nos pone frente a frente con nosotros mismos, soledad de la que procuramos huir para así no hacernos más de dos preguntas -que sabemos que nos las tenemos que hacer algún día- tan importantes como incómodas. Sin duda que el valor de la ausencia está bien ponderado en el monumento que conmemora la quema de libros “prohibidos” (de autores judíos, de autores disidentes, incómodos para el Tercer Reich) acometida por los nazis en 1933 en la céntrica Bebelplatz de Berlín. Para contemplarlo, uno tiene que mirar al suelo: a través de un cristal inserto en el pavimento, pueden verse unas estanterías blancas vacías. ¿Qué más hace falta para completar el homenaje? Creo que todo queda bien dicho.

Imagen de la "Versunkene Bibliothek" (Biblioteca hundida) de Bebelplatz

Similar sensación deja en el cuerpo la visita al monumento al Holocausto, que se extiende entre la Puerta de Brandeburgo y Postdamer Platz. Cuando uno avanza por los pasillos que se forman entre miles de estelas de hormigón dispuestas a diferentes alturas, uno siente frío, y también opresión y claustrofobia. A pesar de los “graciosillos” que juegan al escondite entre las piedras, uno consigue abstraerse y conectar con esa profunda pena que aún impregna el aire.

Quizás la sensación de pérdida se acentúa cuando uno sabe que muy probablemente el búnker en el que se suicidó Hitler está bajo este cementerio para la memoria.

La estructura misma del edificio que alberga el Museo Judío también inspira en el visitante ausencia, falta. Realmente no sé si me impresionó más el edificio en sí (obra de Daniel Liebeskind) o el contenido de la exposición. Me inclino por lo primero.

Hueco de escalera del Museo Judío

Sí, te queda el cuerpo vacío, con esos techos, de repente, tan altos, en pasillos que quedan inevitablemente estrechos… y uno acaba un poco trastornado, con tanta línea quebrada que provoca un juego de sombras mareante.

Hueco de escalera del Museo Judío

Anuncios

Read Full Post »