Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘supermercado’

Publicado en Wadi As en su edición del 1 de abril de 2011

 

No podía sacar el euro del carro donde había cargado todo lo comprado en el super. No sé si era porque en verdad se había atascado o porque no acertaba a ver la ranura por la que debía meter el enganche del carro de delante para que le saltara su euro. Debía ser esto último, porque movía sus gafas de arriba a abajo, se las quitaba y se las volvía a poner, como si con esto fuese a mejorar algo. No era excesivamente mayor, pero sí que la vida había pasado más intensamente por él, a juzgar por sus manos agrietadas, su cuerpo encorvado y sus lentos movimientos, que estaban empezando a saturar la paciencia de los que, como yo, esperaban dejar los carros una vez terminada la compra. Pero el señor no daba pie con bola. El bloqueo acabó bloqueándolo y al final echó la vista atrás, como buscando ayuda. Una señora que aguardaba a mi lado me miró, me soltó primero una sonrisa y después una parrafada de la que sólo entendí palabras sueltas pero suficientes para saber de su propósito de deshacer el entuerto, lo que quedó confirmado cuando la vi caminar hacia el abuelo en apuros. Por mi parte, intenté organizar el caos que iba creciendo tras nosotras y por gestos más que con palabras, les indicaba a los nuevos que llegaban al super en busca de carro, que le dieran la moneda correspondiente a la metida a los que esperaban dejar el carro, evitando con ello que entrasen en el atasco del “parking” de carritos. Aunque al final cada cual hizo lo que quiso, creo que sí que me entendieron, igual que momentos antes yo había comprendido el plan de la señora sin apenas mediar palabra inteligible alguna. Pero lo que cuenta es que el señor logró recuperar su euro, y la zona de los carros, la normalidad.

 

 

Dispositivo de carros de supermercado

 

Tan rutinario incidente me ha servido en bandeja una lección muy adecuada para estos tiempos de crispación en los que vivimos. Por lo general tendemos a ver con más claridad lo mucho que nos separa frente a lo poco que nos une a los demás. Vamos buscando ese cartel bajo el que significarnos, ese cliché en el que escudar nuestra identidad, que reforzamos arremetiendo contra los amparados bajo otro u otros clichés, otros carteles. Y al final, atrincherados cada cual en una postura, hasta se nos olvida la causa del debate.

 

 

Ciertamente son más las cosas que me diferencian de estas personas con las que he tratado en el supermercado de mi barrio berlinés, que las que tenemos en común, pero, sin embargo, hemos superado con éxito el atasco provocado por el viejete torpón. Hoy ya tengo más claro qué es lo que posa y pesa, y qué lo que pasa sin más, y, por consiguiente, qué es lo que importa y lo que no tanto en esto de las relaciones humanas. Y es que, cuando la necesidad apremia, la unión se fragua y las soluciones llegan.

Anuncios

Read Full Post »